Page 121 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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La  pajarita  le  oprime  la  garganta,  y  se  la  ajusta


           nerviosamente, con manos temblorosas.



           —Sólo con invitación —dice una voz que suena como


           si procediera de debajo del suelo.



           Un monstruo cruza la puerta. El material se comporta


           como la superficie de un estanque vertical, ondulando


           alrededor de la gigantesca forma de la criatura. Viste


           un uniforme azul de portero, con gorra y todo. Mide


           casi tres metros de alto y tiene la piel verde, la cara


           como  una  ciruela  pasa,  los  ojos  diminutos  y  dos


           gigantescos colmillos amarillos. En uno de ellos luce


           incrustada una diminuta joya zoku transparente. Su


           voz  es  ronca  y  reverberante,  antinatural  pero


           humana.




           La  criatura  extiende  una  mano  gigantesca.  Hay


           crestas  cornudas  discurriendo  a  lo  largo  de  sus


           antebrazos, negras y afiladas, relucientes con algún


           tipo de líquido. Huele a colutorio. Isidore traga saliva


           con dificultad.



           —Tengo  una  invitación.  —Extiende  su  anillo  de


           entrelazamiento. El monstruo se agacha y lo estudia.



           —La fiesta ha empezado ya —dice el monstruo—. Las


           fichas de huésped caducan.



           —Mira,  llego  un  poco  tarde,  pero  lady  Pixil  está


           esperándome.








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