Page 143 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 143

—Creo que me gustas más borracho como una cuba


           —dice Pixil—. Has recuperado la expresión.



           —¿Qué expresión?



           —Estás deduciendo algo.




           —No. —Lo intenta, pero le cuesta pensar. Una rabia


           líquida  da  vueltas  y  más  vueltas  en  su  barriga,


           negándose a asentarse.



           —Dime —dice Pixil, alborotándole el pelo—. Déjame


           adivinar lo que estás pensando. Si acierto, serás mi


           esclavo esta noche.



           Isidore apura el resto de su bebida, contenida en un


           vaso  de  plástico:  algún  tipo  de  ponche  dulzón  con


           guaraná que obtuvieron del último grupo, compuesto


           de  adolescentes  vestidas  de  marinero.  Elimina  en


           parte  el  adormecimiento,  pero  también  lo  pone


           nervioso.



           —De acuerdo —dice—. Estoy listo.



           —Estás pensando en tu tzaddik. ¿Intentas ponerme


           celosa?



           —No. No salió bien. No voy a ser tzaddik. Pero no


           pienso en eso.



           —Ay,  no.  —Hay  una  expresión  de  genuina


           preocupación  en  su  rostro—.  ¿Qué  quería  ese













                                                                                                            143
   138   139   140   141   142   143   144   145   146   147   148