Page 146 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 146

la Sobornost para devorarlo. Ahora vivimos aquí, y


           nadie más quiere reconocerlo en absoluto.



           —Entonces —dice Isidore—. Estabas utilizándome.



           —Por supuesto que sí. Es un juego. La optimización


           de  la  distribución  de  recursos  no  es  ningún  chiste.


           Haremos  lo  que  sea  mejor  para  los  demás,  así


           funciona, no podemos evitarlo. En este caso, rebelarse


           un poco es lo mejor.




           —Entonces  no  se  puede  considerar  una  auténtica


           rebelión, ¿no?



           —Bah,  venga  ya  —dice  Pixil—.  Siempre  haces  lo


           mismo con todo el mundo. Se te da de maravilla. ¿Por


           qué crees que estás conmigo? Porque soy un enigma.


           Porque  no  puedes  desentrañarme,  como  haces  con


           ellos. Te he visto hablar con la gente, y les dices algo,


           y  no  eres  tú,  sólo  es  algo  que  has  deducido.  No


           intentes decirme que no es un juego para ti también.



           —No  es  un  simple  juego  —dice  Isidore—.  Hoy  he


           estado a punto de morir. Una chica asesinó a su padre


           de  una  forma  espantosa.  Estas  cosas  ocurren,  y


           alguien tiene que resolverlas.



           —¿Resolverlas lo hace mejor?



           —Para mí sí —dice Isidore con voz queda—. Y tú lo


           sabes.











                                                                                                            146
   141   142   143   144   145   146   147   148   149   150   151