Page 145 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 145
sonrisa—. ¿Te parece que voy bien encaminada? ¿O
me tomas por una estúpida redomada?
—Sí —dice Isidore—. Quiero decir, no. Es verdad.
Tienes razón. Entonces, ¿por qué lo hiciste? —La rabia
está coagulándose en un bulto apretado dentro de su
pecho. Le laten las sienes.
—Te pones muy mono cuando estás confuso.
—Habla.
—Los esclavos no tienen derecho a exigir nada. He
ganado —dice Pixil.
—Ahora no me apetece jugar. ¿Por qué?
—Bueno, para empezar, quería presumir de ti. —Le
recoge la mano en su regazo.
—¿Presumir de mí? Conseguí ofenderles en los
primeros cinco minutos. Y tu madre me odia con
todas sus fuerzas.
—Madre de entrelazamiento. Y no, no te odia. Sólo
está siendo excesivamente protectora. Primer bebé
creado en Marte, ya sabes, compatibilidad con el
gevulot, puente entre dos mundos, blablablá. Y
todavía les asombra que terminara saliendo con uno
de vosotros. Se merecen un poco de ofensa. Aún
piensan que vamos a regresar a Júpiter algún día,
aunque allí no haya nada más que polvo y drones de
145

