Page 174 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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—No tengo ni idea. Pero creo que mi antigua
exomemoria contiene lo que necesitamos. Sólo hay
que averiguar la manera de acceder a ella. Sospecho
que necesito convertirme de nuevo en Paul Sernine,
fuera quien fuese. —Me sirvo otro trago de coñac.
—¿Y dónde dirías que está tu antiguo cuerpo? ¿Se lo
llevó con él… contigo… cuando se fue? ¿Y qué
significan esas marcas?
—Todo es posible. En cuanto a los símbolos, lo
ignoro… Siempre me ha gustado la tramoya. Lo cierto
es que no me dicen nada. —Pienso en mi antiguo yo
con un regusto de irritación. ¿Por qué diablos tenías que
ser tan enrevesado? Pero la respuesta es evidente: para
que los secretos siguieran siendo eso mismo, secretos.
Y es de libro que la mejor forma de conseguirlo pasa
por ocultarlos entre otros secretos.
—Entonces, ¿no podemos abrirnos paso a la fuerza y
acceder a tus recuerdos a través del Reloj? Si le
pedimos a Perhonen que…
—No. Aquí tienen tres especialidades: el vino, el
chocolate y la criptografía. Pero —levanto el dedo
índice— es posible robar el gevulot. La misma
complejidad del sistema impide que sea perfecto, y a
veces se pueden provocar cascadas enteras de ramas
de gevulot consiguiendo que alguien comparta con
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