Page 227 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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—Joder —resoplo al recuperar el aliento. Nos hemos
posado en la suave pendiente de un tejado, cerca de
los límites de la ciudad. La conflagración y la columna
de humo que coronan el horizonte dan fe de dónde
nos encontrábamos hace apenas unos segundos. Un
enjambre de tzaddikim se cierne sobre el campo de
batalla como una bandada de cuervos—. Joder, joder,
joder.
—Te he dicho que no te muevas —me reconviene
Mieli, poniéndose de pie. Su toga, reducida a una
colección de jirones, revela grandes llanuras de piel
tersa y morena. Repara en mi mirada y me da la
espalda mientras su atuendo comienza a regenerarse.
—Jjj… —Respiro hondo, una bocanada sibilante que
me interrumpe en seco—. Cabrones. Alguien les
contó quiénes éramos. Alguien estaba al tanto de
todo.
Pichoncitos, dice Perhonen. Me alegra ver que estáis bien,
pero no esperéis noticias mías en las próximas horas. Tuve
que abandonar mi posición en modo oculto: los Aletargados
orbitales son un hatajo de ciegos y sordos, pero hasta ellos
han detectado la lluvia de láseres que he descargado sobre
su planeta. Os avisaré cuando vuelva. Cuidaos.
—¿Qué ha ocurrido ahí atrás? —le pregunto a Mieli.
—Nos atacaron. Tuve que pedirle a Perhonen que los
neutralizara, por todos los medios. Es el protocolo.
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