Page 356 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 356
Un abanico de mangueras transparentes descienden
como serpientes por una serie de pozos distribuidos a
lo largo de los bordes de la cámara, tachonados de
peldaños diseñados sin duda para Aletargados más
pequeños. Son del tamaño justo para que pueda
colarme por ellos. Perhonen está enviándome las
imágenes fantasma que recibe de mi baliza WIMP: me
rodea una anatomía caótica de cámaras, túneles y
máquinas.
Desciendo durante más de cincuenta metros,
dejándome la piel contra las mangueras y las paredes
del pozo, deteniéndome cada vez que oigo el
corretear de un Aletargado. En una ocasión, un
enjambre de Aletargados del tamaño de escarabajos
se cruza conmigo, sin prestarme atención,
encaramándose todo a mi alrededor, refulgentes sus
ojillos diminutos en la oscuridad. Me reprimo con
dificultad para no soltar ningún grito.
Por fin, otro túnel horizontal, hecho esta vez de algún
tipo de cerámica, resbaladizo a causa de los viscosos
fluidos de olor acre que supuran las paredes porosas.
La oscuridad es absoluta, y cambio al infrarrojo,
intentando ignorar el espectral mundo de gigantes
que se mueven al filo de mi visión, concentrándome
en mi destino.
356

