Page 163 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
P. 163
Holsten, con pequeñas cicatrices en torno a los
ojos que revelaban una reciente corrección
quirúrgica; «reciente» quería decir
presumiblemente hacía varios miles de años,
antes de que durmieran.
Los ojos del clasicista recorrieron a los demás:
una mujer de aspecto joven y complexión gruesa;
un hombre pequeño y flaco con un rostro fino
que tenía un lado fláccido, quizá por efecto
secundario de la cámara de suspensión; un
hombre robusto y de mandíbula cuadrada que
estaba junto a la escotilla, mirando
constantemente hacia fuera. Llevaba una pistola.
¡Una pistola!
Holsten se quedó mirando el arma, que era algún
tipo de lanzador de proyectiles. Aún tenía
dificultades para interpretar lo que veía. No
podía pensar en ninguna razón en absoluto por
la que debiera haber una pistola en ese lugar.
Ciertamente, la carga de la Gilgamesh incluía
armas. Sabía que, de todas las cosas de la vieja
Tierra que se habían transportado a la nave arca,
las armas ciertamente no se habían dejado atrás.
Por otra parte, no eran algo que debiera portarse
a bordo de una nave espacial repleta de sistemas
delicados, con el vacío asesino esperando en el
exterior.
A menos que la pistola estuviera ahí para forzarlo
a ir a la colonia lunar… pero eso difícilmente
162

