Page 17 - Seveneves -Neal Stephenson
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combinado con su pasado en la industria minera,
la habían convertido en la candidata perfecta para
el puesto que ocupaba. Trabajando codo con codo
con fanáticos de los robots en tierra firme —una
combinación de investigadores universitarios,
miembros autónomos de la comunidad
hacker/maker y personal contratado por
Expediciones Arjuna—, ella programaba, probaba
y evaluaba todo un zoológico de robots, que
tenían desde el tamaño de una cucaracha hasta el
de un cocker spaniel, adaptados para la tarea de
recorrer la superficie de Amaltea, cortar trocitos y
llevarlos hasta una fundición que, como todo lo
que había allí, había sido adaptada especialmente
para el trabajo en el espacio. Los lingotes de acero
que salían de aquel dispositivo apenas valían
como pisapapeles, pero eran los primeros objetos
de su clase fabricados fuera de la Tierra, y ahora
mismo sujetaban papeles en despachos de
multimillonarios por todo Silicon Valley, con un
valor muy superior como piezas de conversación
y símbolo de estatus que como objetos
mercantiles.
Rufus, entusiasta radioaficionado de toda la
vida que todavía se comunicaba empleando
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