Page 568 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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aunque algo excéntrico. pero una noche oyó
fuertes gemidos que venían de la casa, y salió
del grupo de bambúes para ver qué pasaba.
Desde su punto de vista, a través de las
puertas de vidrio, no podía ver el mediatrón,
que estaba en dirección opuesta. Su luz
iluminaba toda la habitación, pintando aquel
espacio normalmente cálido y confortable con
parpadeantes colores chillones, y largas sombras
irregulares. El condestable Moore había
apartado todos los muebles y otras
obstrucciones hacia las paredes y había
enrollado la alfombra china para dejar
descubierto el suelo, que Nell siempre había
supuesto que estaba hecho de roble, como el
suelo de su casa del jardín, pero el suelo mismo
era, de hecho, un gran mediatrón, que
resplandecía más apagado en comparación con
el de la pared, y mostraba material de muy alta
resolución: textos, documentos y gráficos
detallados con proyecciones cinematográficas
ocasionales. El condestable estaba en medio
apoyado sobre las rodillas y las manos,
berreando como un niño, con las lágrimas
acumulándose en las concavidades de sus gafas
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