Page 838 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Y ahí llegaba el problema. Para cuando
terminaban de atarlo, estaba completamente
dormido.
—Lo ha hecho otra vez —dijo la mujer que
interpretaba el papel de la señorita Braithwaite,
dirigiéndose a Nell o a cualquiera que estuviese
vigilando—. Ya son seis semanas seguidas.
Cuando madame Ping se lo había explicado a
Nell, ésta se había preguntado cuál era el
problema. Que el hombre durmiese, mientras
siguiese viniendo y pagando las facturas. Pero
madame Ping conocía a sus clientes y temía que
el coronel Napier estuviese perdiendo el interés
y que se cambiase a otro establecimiento a
menos que se añadiese algo de variedad al
escenario.
—La lucha fue terrible —dijo la ractriz—.
Probablemente está agotado.
—No creo que sea eso —dijo Nell. Había
abierto un canal de voz privado directamente al
oído de la mujer—. Creo que es un cambio
personal.
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