Page 928 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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ejercicios militares. Era lo más cercano a un
ejército que tenía el Rey Coyote; porque como le
había dicho uno de los cuervos cuando le había
robado las once llaves de su cuello:
Castillos, jardines, oro y joyas
contentan a los tontos
como la Princesa Nell; pero aquellos
que cultivan sus mentes
como el Rey Coyote y sus cuervos
reúnen su poder trozo a trozo
y lo esconden en lugares que nadie
conoce.
El Rey Coyote no conservaba su poder por la
fuerza armada sino por la inteligencia, y los
centinelas eran el único ejército que necesitaba,
la información su única arma.
Al recorrer al galope los últimos kilómetros
hasta la puerta del castillo, preguntándose si
sus piernas y espalda aguantarían, una nube
negra salió de uno de los estrechos porrales en
las empalizados florantes, convirtiéndose en
una esfera transparente que se dirigió hacia ella
como un cometa que caía. No pudo evitar
echarse atrás ante la sensación de masa e
impulso, pero a un tiro de piedra por encima de
su cabeza la nube de cuervos se dividió en
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