Page 934 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 934
otro momento. Lo Princesa Nell intentó
distinguir los detalles de lo que sucedía en el
interior de lo torre, pero los incontables facetas
rompían la luz y la doblaban en rodos direccio‐
nes, por lo que sólo podio ver fragmentos;
intentar ver la cámaro interior del Rey Coyote
era como intentar recordar los detalles de un
sueño olvidado.
Finalmente, salió el mensajero con la perilla,
dirigió o la Princesa Nell una mueca final, y le
recordó que mostrase el respeto debido.
—Siguiente —dijo un acólito con voz
cantarina, y la Princesa Nell entró en la torre.
En la antecámara había cinco acólitos, coda
uno tras una mesa con pilos de viejos libros y
largas bobinas de cinta de papel. Nell había
traído trece libros del Mercado de los
Cifradores, y siguiendo sus indicaciones, los
distribuyó entre los acólitos descifradores. Los
acólitos no eran ni jóvenes ni viejos sino de
mediana edad, todos vestidos con chaquetas
blancas decoradas con el emblema del Rey
Coyote en hilos dorados. Cada uno tenía
también una llave alrededor del cuello.
Mientras la Princesa Nell esperaba, descifraron
el contenido de los libros que había traído y
marcaron el resultado en las tiras de papel
934

