Page 935 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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usando pequeñas máquinas que tenían en las


               mesas.


                  Luego, con gran ceremonia, las trece cintas


               de papel fueron enrolladas y colocadas en una


               tremenda  bandeja  de  plata  llevada  por  un


               joven  paje.  Un  par  de  grandes  puertas  se


               abrieron, y el acólito, el paje, y la Princesa Nell


               formaron  una  especie  de  procesión,  que


               marchó  a  la  Cámara  del  Mago,  una  vasta


               habitación abovedada, por el pasillo central.


                  Al otro lado de lo cámara había... nada. Una


               especie  de  gran  espacio  vacío  rodeado  de


               maquinarias y mecanismos elaborados, con un


               pequeño  altar  al  frente.  Le  recordaba  a  la


               Princesa Nell un escenario, sin cortinas o tablas.


               De  pie,  al  lado  del  escenario,  había  un  alto


               sacerdote,                 mayor               y         vistiendo                 una


               impresionante túnica blanco.


                   Cuando  llegaron  al  final  del  pasillo,  el


               sacerdote  realizó  una  sencilla  ceremonia,


               alabando las excelentes características del Mago


               y  pidiendo  su  cooperación.  Al  decir  aquellas


               palabras, las luces empezaron a aparecer y la


               maquinaria  comenzó  a  zumbar.  La  Princesa


               Nell  vio  que  la  bóveda  no  era  más  que  una


               antecámara a un espacio mucho mayor, y que


               aquel  espacio  estaba  lleno  de  máquinas:


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