Page 344 - Sumerki - Dmitry Glukhovsky
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D Dm mi it tr ry y   G Gl lu uk kh ho ov vs sk ky y                                                                                                                              S Su um me er rk ki i   ( (C Cr re ep pú ús sc cu ul lo o) )


                  Consternado por su resistencia, me acerqué varias

           veces  a  la  puerta  del  piso  y  eché  una  ojeada  por  la

           mirilla.  La  escalera  estaba  tranquila.  La  situación  era


           sorprendente y muy inusual, porque, a lo largo de su

           vida,  mi  perro  no  había  dejado  pasar  ni  una  sola


           oportunidad de salir a la calle, ni siquiera en los días en

           los que habíamos hecho ya una larga caminata. Incluso

           durante  las  últimas  semanas  de  su  enfermedad  —una


           enfermedad contra la que, en evidente dejación de mis

           responsabilidades, no lo había vacunado—, deletreó la


           palabra  «paseo»  con  débiles  golpes  de  rabo  sobre  la

           alfombra,  aunque  llevara  un  buen  tiempo  demasiado

           débil para sostenerse. Y nunca jamás había rechazado la


           invitación en sueños, por lo menos hasta aquel día.


                  Entre  mis  conocidos  había  un  cazador  que  me

           regaló  en  cierta  ocasión  la  piel  de  un  lince  que  había

           matado  en  el  este.  Nada  más  verlo  —¿o  tal  vez  al


           olerlo?—, mi perro sufrió un violento ataque de pánico.

           En  realidad  había  sido  siempre  un  perro  pacífico  y


           equilibrado, pero ese día se quedó inmóvil en el umbral

           de la habitación donde había puesto el trofeo y empezó

           a ladrar como loco. No calló durante dos horas, hasta


           que se quedó afónico, y todo su cuerpo temblaba como

           si le hubieran administrado descargas eléctricas. Lo que


           os decía: el setter es un perro cazador. Aunque llevara

           mucho  tiempo  sin  salir  de  la  ciudad  con  él  y  no


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