Page 347 - Sumerki - Dmitry Glukhovsky
P. 347
D Dm mi it tr ry y G Gl lu uk kh ho ov vs sk ky y S Su um me er rk ki i ( (C Cr re ep pú ús sc cu ul lo o) )
A tientas, con precaución, logré levantarme y
anduve encorvado, con las manos por delante para
protegerme de los posibles monstruos sin cuerpo que
me acecharan. ¡Por lo menos, un alma viviente en el
imperio de las tinieblas! En ese instante, lo que más me
importaba era ver a un ser humano, o por lo menos
oírlo. Una persona de carne y sangre con la que pudiera
intercambiar unas pocas palabras, discutir lo sucedido,
para darme cuenta de que no estaba solo, de que todo
aquello no me sucedía únicamente a mí.
—¡Ahora voy! Con este maldito apagón no veo
nada... —Me golpeé el hombro contra el marco de la
puerta y estuve a punto de perder el equilibrio.
Se oían unos crujidos espantosos, porque mis
zapatillas trituraban el yeso que se había desprendido
del techo y había caído sobre el parqué. Los ojos aún no
se me habían acostumbrado del todo a la penumbra y
los perfiles de las cosas se me hacían visibles poco a
poco, como fotografías en una cubeta de revelado.
—Dmitry Alexeyevich, ¿está usted en casa?
—¡Sí! —grité, mientras trataba de liberarme del
cable telefónico con el que me había enredado—.
¡Ahora mismo abro la puerta, Serafima Antonovna!
—¿Usted también se ha quedado sin corriente?
¿Esto de ahora ha sido un terremoto?
Página 347

