Page 551 - Sumerki - Dmitry Glukhovsky
P. 551
D Dm mi it tr ry y G Gl lu uk kh ho ov vs sk ky y S Su um me er rk ki i ( (C Cr re ep pú ús sc cu ul lo o) )
No aparté la cara del papel, porque tenía miedo de
mirarlo a los ojos. Ordené los papeles con cuidado. No
pensaba reanudar la conversación. El texto de las
profecías era severo e implacable como el veredicto de
un tribunal militar. No dejaba ningún margen a
interpretaciones. Tenía la esperanza de haber cumplido
con mi deber, y de no tener que explicarle al viejo que
la crónica en la que había puesto tanto interés no le
brindaba ni la sombra de una esperanza.
Pero Knorozov callaba. Al cabo de un minuto,
empecé a dudar de que hubiese comprendido, o que
hubiese querido comprender lo que acababa de leerle.
Así pues, mi parte en el asunto todavía no tocaba a su
fin. Antes de que bajara el telón y se apagaran las luces,
tendría que decir el monólogo escrito expresamente
para mí. Tenía que anunciar el final de un hombre, y,
con éste, el final de todo un mundo. Pero la lengua se
me había pegado al paladar. Abrí la boca en dos
ocasiones, pero no encontré las palabras adecuadas y no
dije nada. Finalmente logré hablar, con suma torpeza y
dificultad, como si la breve frase se hubiera formado
con pequeñas láminas de madera que se me hubiesen
quedado adheridos a la garganta:
—Usted va a morir.
Página 551

