Page 562 - Sumerki - Dmitry Glukhovsky
P. 562
D Dm mi it tr ry y G Gl lu uk kh ho ov vs sk ky y S Su um me er rk ki i ( (C Cr re ep pú ús sc cu ul lo o) )
del que tan sólo conservamos imágenes imprecisas y
difuminadas en la consciencia.
Los primeros en marcharse son la abuela y el
abuelo, se muere el perro que siempre estuvo con
nosotros mientras crecíamos... y con ellos muere
también nuestra niñez. Su muerte es como una frontera
y cuando la traspasamos empieza la llamada madurez.
Luego les toca a los padres. Cuando también ellos
nos abandonan, es una señal de que ha terminado
nuestra vida adulta y nos acercamos al umbral de la
vejez. Entonces muere alguno de los amigos de la
escuela que hace tiempo que tienen el cabello gris, o de
los compañeros de la universidad, que ahora tienen
menos dientes, pero sonríen con el mismo descaro. Al
fin muere el marido, o la esposa.
Ésa es la última señal: tenemos que empezar a
prepararnos. Porque nuestro mundo entero se hunde
en el abismo del pasado como un transatlántico que se
va a pique. Las negras aguas van llenando gota a gota
los camarotes de nuestro recuerdo, donde habitaban las
imágenes de nuestros colegas, de los compañeros del
ejército, de fantasmas de nuestro padre y hermanos,
madre y hermanas... Con poderosa fuerza penetran en
las salas del banquete donde celebrábamos nuestras
pequeñas victorias: los exámenes que aprobamos en la
Página 562

