Page 206 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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los edificios se movían más rápido. El efecto no era

               como  si  yo  corriese  hacia  adelante,  pues  yo

               también  iba  hacia  atrás,  salvo  que  a  menor


               velocidad que ellos.

                      La  manía  volvió  a  poseerme  de  un  modo

               salvaje y me impulsó a hablar con una anciana que


               se apoyaba en un bastón. Sus ojos estaban cerrados,

               o quizás tenía párpados sin pupilas debajo, pero en

               cualquier  caso  no  me  miró  en  ningún  momento


               mientras estuve ante ella.

                      —No comprendo nada —le dije—, sólo sé que


               hay sufrimiento. ¿Por qué sufrimos, anciana?

                      —Te  contaré  una  historia  —me  dijo;  aunque

               ambos nos movíamos en el torbellino, ella hablaba


               con  suavidad,  y  yo  apenas  si  podía  captar  sus

               palabras.


                      —Cuando  el  Diablo  era  niño,  se  le  mantuvo

               alejado de todo conocimiento de las cosas amargas

               del mundo. Sólo se le permitía ver las cosas felices.


               El pecado, la desdicha, la fealdad, la enfermedad,

               la vejez, se mantuvieron en secreto para él.

                      ʺUn  día,  el  Diablo  se  escapó  de  su  niñera  y


               trepó al muro del jardín. Salió a la calle lleno de

               excitación, hasta que encontró a un viejo doblado

               por la edad. El Diablo se detuvo y lo observó.


                      —  ¿Por qué me miras? —dijo el viejo—. Se

               diría                                                                               que


                                                                                                        205
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