Page 193 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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habían descendido súbitamente hasta ocultar al
oeste la montaña; el viento del sur impulsaba la
lluvia valle arriba en columnas móviles, y el
arroyuelo que irrumpía bajo la casa, al pie de la
colina, ahora se precipitaba enfurecido río abajo
como un torrente rojo. Por fuerza, nos vimos
obligados a permanecer escondidos puertas
adentro; y cuando hube atendido a mis pupilos,
me senté en el gabinete, donde los restos de una
biblioteca todavía atestaban una anticuada
estantería. Había inspeccionado los estantes una o
dos veces, pero su contenido no había logrado
interesarme. Lo mejor de la biblioteca eran unos
volúmenes de sermones del siglo XVIII, un viejo
tratado de veterinaria, una colección de poemas
escritos por « personas de calidad» , la Connection
de Prideaux, y algún tomo suelto de Pope; parecía
indudable que habían retirado todo lo que era
interesante o valioso. Sin embargo, comencé a
revisar desesperadamente las mohosas
encuadernaciones en piel de carnero o becerro, y
encontré, con sumo placer, un magnífico y viejo
volumen en cuarto impreso por los Stephani, que
contenía los tres libros de Pomponio Mela, De situ
orbis, y otro de antiguos geógrafos. Sabía suficiente
latín para orientarme en un texto corriente, y
pronto quedé absorta en la singular mezcla de
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