Page 230 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 230
permanecía descuidada e indiferente, dejando
pasar inadvertidos los más destacados hechos.
Transcurrieron varios años antes de que pudiera
ampliar el contenido del cajón; y el segundo
hallazgo, más que valioso en sí mismo, fue, en
realidad, una mera repetición del primero, con la
única diferencia de proceder de otra localidad,
igualmente distante. Sin embargo, algo gané; pues
en el segundo caso, como en el primero, la tragedia
tuvo lugar en una región desolada y solitaria,
confirmando al parecer mi teoría. Pero la tercera
pieza fue mucho más decisiva. De nuevo entre
sierras foráneas, lejos de cualquier carretera
principal, encontraron a un anciano muerto, y a su
lado el instrumento de ejecución. A decir verdad,
hubo rumores y conjeturas, pues la mortal
herramienta era una primitiva hacha de piedra,
atada con cuerda de tripa a un mango de madera,
lo que permitía las más extravagantes e
improbables suposiciones. Sin embargo, como yo
estimaba con cierto júbilo, las conjeturas más
descabelladas estaban muy lejos de la realidad; y
me tomé el trabajo de escribir al médico local que
participó en la pesquisa. Hombre de cierta
agudeza, se quedó pasmado. « Estas cosas no dan
mucho que hablar por estas tierras —me escribió—
, pero, francamente, aquí hay un espantoso
229

