Page 32 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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El invierno anterior había sido extremadamente


            riguroso.  La  nieve  se  amontonó  hasta  una  gran



            altura  y  durante  un  periodo  de  tiempo  sin


            precedente  continuaron  las  heladas.  El  verano


            siguiente fue igualmente notable por su extremado


            calor. Uno de los días más calurosos de ese estío,


            Helen  V.  salió  de  la  granja  para  dar  uno  de  sus


            largos paseos por el bosque, llevándose, como de


            costumbre,  un  poco  de  pan  y  carne  para  el



            almuerzo.  Unos  campesinos  la  vieron  dirigirse


            hacia la antigua Vía  Romana,  verde  calzada que


            atraviesa  la  parte  más  elevada  del  bosque,  y  se


            quedaron asombrados al observar que la chica se


            había quitado el sombrero aunque el calor del sol


            era  ya  casi  tropical.  Mientras  esto  sucedía,  un


            labriego  llamado  Joseph  W.  se  encontraba


            trabajando en el bosque cerca de la Vía Romana y,


            a las doce en punto, su hijo pequeño Trevor le llevó



            su almuerzo, consistente en pan y queso. Después


            de comer, el niño, que por aquel entonces tendría


            unos  siete  años,  dejó  a  su  padre  trabajando  y,


            según  dijo,  se  fue  a  coger  flores  al  bosque.  El


            hombre,  que  le  oía  gritar  entusiasmado  por  sus


            hallazgos,  no  sentía  preocupación  alguna.  Sin


            embargo, quedó horrorizado de pronto al oír unos



            espantosos  chillidos,  causados  manifiestamente


            por           un           terror            intenso,               y,         arrojando

                                                                                                           31
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