Page 33 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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apresuradamente  sus  aperos,  corrió  a  ver lo que


            sucedía.  Guiándose  por  los  gritos,  encontró  al



            pequeño corriendo precipitadamente, presa de un


            pavor evidente. Al preguntarle, el hombre acabó


            por  enterarse  de  que,  después  de  coger  un


            ramillete  de  flores,  el  niño  se  sintió  cansado,  se


            tumbó  en  la  hierba  y  se  quedó  dormido.  De


            repente  le  despertó,  según  declaró,  un  sonido


            peculiar, una especie de cántico que le llamaba, y



            atisbando  por  entre  las  ramas,  vio  a  Helen  V.


            jugando  en  la  hierba  con  un  «  extraño  hombre


            desnudo» , al cual parecía incapaz de describir más


            exactamente.  Dijo  que  se  sintió  espantosamente


            asustado y que huyó llamando a gritos a su padre.


            Joseph W. siguió la dirección indicada por su hijo


            y  encontró  a  Helen  V.,  sentada  en  la  hierba  en


            medio de un claro o espacio abierto dejado por los


            carboneros.  La  riñó  airadamente  por  haber



            asustado  a  su  hijo  pequeño,  pero  ella  negó  la


            acusación  en  su  totalidad  y  se  rió  de  la  historia


            infantil del « hombre extraño» , a la cual el mismo


            padre  tampoco  daba  mucho  crédito.  Joseph  W.


            llegó  a  la  conclusión  de  que  su  hijo  se  había


            despertado  repentinamente  asustado,  como  a


            veces les ocurre a los niños. Pero Trevor se aferró a



            su historia y continuó tan asustado que por fin su


            padre se lo llevó a casa, esperando que su madre

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