Page 326 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 326
caballeros que deseaban casarse con ella, los
rechazó a todos y dijo que no podía decidirse, y
que ni siquiera estaba segura de querer casarse.
Su padre, que era un importante lord, se enfadó,
a pesar de estar tan encariñado con ella, y le
preguntó por qué no elegía a alguno de los guapos
solteros jóvenes que frecuentaban el castillo. Pero
ella únicamente respondió que no amaba a
ninguno de ellos y que debía esperar; y añadió que
si insistían se iría y se metería monja en algún
convento. De modo que todos los caballeros
dijeron que se marcharían y esperarían un año y
un día, y pasado este tiempo regresarían de nuevo
y le preguntarían con cual de ellos se casaría. Así
que se fijó la fecha de partida y todos los caballeros
se fueron, luego que la dama les prometiera que, al
cabo de un año y un día, celebraría sus bodas con
uno de ellos.
Pero la verdad es que ella era la reina del pueblo
que bailaba en la colina las noches de verano y, en
las noches apropiadas, cerraba la puerta de su
habitación, salía furtivamente del castillo en
compañía de su doncella por un pasadizo secreto
que sólo ellas conocían, y se iban a la colina de la
región salvaje. Sabía más de estas cosas secretas
que cualquiera, y más de lo que nadie ha sabido
antes o después, ya que no contó a nadie sus más
325

