Page 366 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 366
—Mi primo, el señor Mandeville, me habló —
comenzó ella— de un joven amigo suyo de gran
experiencia docente, quien, no obstante, estaba
descontento con la, en cierto modo, informal y
ocasional índole de su empleo. Por una singular
coincidencia, uno o dos días antes había recibido
una carta de una amiga mía, la señora Marsh. En
realidad es parienta lejana, una especie de prima
creo, pero al no ser montañesa ni galesa,
realmente no puedo decir en qué grado. Era una
criatura encantadora, y todavía una mujer
hermosa. Se llamaba Manning, Arabella
Manning, y realmente no sabría decirle por qué
razón se casó con el señor Marsh. Solamente le vi
una vez, y le encontré inferior a ella desde todos
los puntos de vista posibles, y considerablemente
mayor. Sin embargo, ella proclama que es un
marido fiel y una excelente persona, en todos los
aspectos. Se conocieron, por extraño que pueda
parecer, en Pekín, donde Arabella era institutriz
de una de las familias de la legación extranjera. El
señor Marsh, tenía yo entendido, representaba
intereses comerciales muy importantes en la
capital del País Florido, y al ser presentado a mi
parienta, se produjo inmediatamente una
atracción mutua. Arabella Manning renunció a su
puesto en la familia del agregado, y, a su debido
365

