Page 385 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 385

muchacho no tuvo oportunidad de hacer ningún


            amigo.



              Y  la  consecuencia  fue,  sin  duda,  la  carencia  de


            puerilidad                   que           Last            había              advertido.


            Probablemente  fue  una  lástima  que  fuera  así.


            Después  de  todo,  puerilidad  es  una  maravillosa


            palabra, y Henry la desconocía: había perdido lo


            que, tal vez, fuera tan valioso como cualquier otro


            aspecto,  de  la  experiencia  humana,  y  podía



            comprobar su carencia según iba creciendo. Con


            todo, ésa era la situación, y Last dejó de pensar en


            estas carencias, posiblemente imaginarias, cuando


            empezó a instruir al muchacho desde el principio


            mismo, tal y como había prometido. Realmente, no


            desde el principio, pues el muchacho confesó con


            una sonrisa apaciguadora que había aprendido a


            leer un poco por su cuenta.



              —Pero, por favor, señor, no se lo diga a mi padre,


            pues  sé  que  no  le  gustaría.  Entienda,  señor,  mi


            padre y mi madre tuvieron que dejarme a veces


            solo, y eso era tan aburrido que pensé lo divertido


            que  sería  que  aprendiera  por  mi  cuenta  a  leer


            libros.


              He aquí, pensó Last, una buena lección para un



            profesor.  ¿Puede  convertirse  el  saber  en  un


            atractivo secreto, una excelente diversión, en vez


            de  una  horrorosa  penitencia?  Tomó  nota

                                                                                                          384
   380   381   382   383   384   385   386   387   388   389   390