Page 588 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 588
IV
En términos generales Arnold estaba considerado
como un hombre perezoso y, como él mismo decía,
apenas conocía por dentro una oficina. Pero era
laborioso en su ociosidad, y siempre estaba
dispuesto a esmerarse en todo aquello que le
interesaba. Y estaba muy interesado en este asunto
de Canon’s Park. Estaba seguro de que existía
alguna relación entre la extraña historia del señor
Hampole —« más que extraña» , pensaba él— y la
experiencia del primo de Perrott, el plantador de
trigo de la parte oeste del país. Se dirigió a Stoke
Newington, y lo recorrió de una parte a otra,
mirando a su alrededor con ojos inquisitivos.
Encontró sin ningún problema Canon’s Park, o lo
que quedaba de él. Era tan bonito como Harliss lo
había descrito: un barrio trazado en los años veinte
o treinta del siglo pasado para ciudadanos de
decentes hasta aceptables ingresos.
Algunas de estas casas seguían en pie y todavía
sobrevivía una atractiva hilera de anticuadas
tiendas. En un sitio había un modesto chalet de
diseño georgiano tardío o Victoriano temprano,
con su porche emparrado de un descolorido azul
verdoso, su balcón de hierro modelado, nada
desagradable, su jardincillo delantero y su huerto
587

