Page 83 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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sensación de que aquella expresión me era, de
alguna manera, familiar.
—Debe de haberla visto en el Row .
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—No; estoy seguro de no haber visto nunca a esa
mujer; y eso es lo que me desconcierta. Que yo
sepa, jamás he visto a nadie como ella. Lo que
siento es una especie de borroso y remoto
recuerdo, vago pero persistente. Esta sensación
sólo es comparable a ese extraño sentimiento que a
veces se tiene en sueños, mediante el cual ciudades
fantásticas, países maravillosos y personajes
fantasmas nos parecen familiares y habituales.
Villiers asintió con la cabeza y echó un vistazo
fortuito por la habitación, buscando posiblemente
otro tema de conversación. Sus ojos se fijaron en un
viejo cofre, parecido a aquel en que yacía el extraño
legado del artista, oculto bajo un escudo de armas
gótico.
—¿Ha escrito usted al médico interesándose por
el pobre Meyrick? — preguntó.
—Sí. Le escribí pidiéndole más detalles sobre su
enfermedad y su muerte. No espero respuesta
hasta dentro de tres semanas o un mes. Creo que
también debería preguntarle si llegó a conocer a
una inglesa llamada Herbert y, en ese caso, si
puede darme alguna información sobre ella. Es
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