Page 93 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 93

—Villiers,  ha  debido  de  estar  usted  en  sitios


              bastante raros.



              —Sí, he estado en sitios muy raros. Como usted


            sabe, habría sido inútil ir a Ashley Street y rogar a


            la  señora  Beaumont  que  me  ofreciera  un  breve


            resumen  de  su  vida  anterior.  No;  suponiendo,


            como  yo  suponía,  que  no  tuviera  antecedentes


            penales,  era  bastante  seguro  que  en  épocas


            anteriores  debió  de  moverse  en  círculos  no  tan



            refinados como los actuales. Cuando se ve lodo en


            la superficie de un río, puede estar uno seguro de


            que ese lodo ha estado antes en el fondo. Y yo fui


            al fondo. Siempre me ha gustado zambullirme por


            diversión en calles raras y misteriosas, y ahora mi


            conocimiento de esos parajes y de sus habitantes


            me ha sido muy útil. Tal vez no sea necesario decir


            que  mis  amigos  nunca  oyeron  el  nombre  de


            Beaumont y, como yo no había visto jamás a esa



            dama y era absolutamente incapaz de describirla,


            tuve que actuar de manera indirecta. Esa gente me


            conoce; a veces he tenido ocasión de hacerles algún


            favor, de modo que no tuvieron inconveniente en


            darme información; saben que no estoy en relación


            directa  ni  indirecta  con  Scotland  Yard.  Sin


            embargo, tuve que arrojar varias veces el anzuelo



            para  conseguir  lo  que  quería;  y,  cuando  al  fin


            extraje el pez, no supuse ni por un momento que

                                                                                                           92
   88   89   90   91   92   93   94   95   96   97   98