Page 133 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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Harpagus contuvo el aliento, sorprendido por la
invocación. Pero luego, de manera perceptible cuadró los
hombros.
—Sólo tenemos tu palabra, la palabra de un griego,
de que lo contó el oráculo… de que no ha espiado
nuestros secretos de Estado. O incluso si el dios realmente
te envió aquí, bien podría haber sido para destruirte por
tus pecados. Sabremos más de esto. —Hizo un gesto al
capitán—. Llevadle abajo. En nombre del rey.
¡El rey!
La idea le vino inmediatamente. Se puso en pie de un
salto.
—¡Sí, el rey! —gritó—. ¡El dios me lo dijo… habría
una señal… y luego llevaría su palabra al rey persa!
—¡Cogedle! —aulló Harpagus.
Los guardias se movieron para obedecer. Everard dio
un salto atrás, llamando a gritos al rey Ciro todo lo fuerte
que podía. Que le arrestasen. La noticia llegaría al trono
y… Dos hombres lo empujaron contra la pared, con las
hachas levantadas. Otros los ayudaron. Por encima de los
cascos vio a Harpagus ponerse en pie sobre el diván.
—¡Cogedle y decapitadle! —ordenó el medo.
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