Page 361 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 361
hacia ellos. El cuero de la coraza crujía al correr.
Los patrulleros estuvieron cerca de los cartagineses
antes de que los viesen. Luego un jinete dio aviso. ¡Dos
romanos locos! Everard vio cómo reía entre la barba. Uno
de los neldorianos levantó su rifle.
Everard se echó de bruces. El terrible rayo azul
blanquecino pasó silbando por donde había estado.
Disparó a su vez, y uno de los caballos africanos cayó con
un estruendo de metal. Van Sarawak se mantuvo en pie
y disparó con firmeza. Dos, tres, cuatro… ¡y allí caía un
neldoriano, al barro!
Los hombres se golpeaban unos a otros alrededor de
los Escipiones. La escolta de los neldorianos gritó de
terror. Debían de haber visto demostraciones de las armas
de rayos, pero aquellos golpes invisibles debían de ser
algo completamente diferente. Escaparon. El segundo
bandido consiguió controlar su caballo y se volvió para
seguirlos.
—Ocúpate del que derribaste, Van —dijo Everard con
voz entrecortada—. Sácalo del campo de batalla… habrá
que interrogarle… —El mismo se puso en pie y fue hacia
un caballo sin jinete. Estaba subido a la silla y corría hacia
el neldoriano antes de ser completamente consciente de
361

