Page 201 - Un caso de conciencia -James Blish
P. 201

- Pero de lo que se trata ahora es saber qué va a pasar


             con Egtverchi ‐ dijo Liu ‐. El comité de las Naciones

             Unidas debe de estar ya en camino. ¿Qué sentido tiene


             debatir cuestiones filosóficas bizantinas cuando dentro

             de media hora va a decidirse la vida de..., de un ser

             humano?... no veo otro modo de expresarlo.


               - Liu, excusa la pregunta ‐ dijo Ramón con afabilidad

             ‐, pero ¿estás realmente segura de que Egtverchi es lo

             que tú entiendes por un ser humano, un hnau, un ser


             racional?

             ¿Habla como tal? No hace mucho te lamentabas de

             que no contestara a tus preguntas y de que muchas


             veces lo que dice no es pertinente. Yo he charlado con

             litinos adultos, conozco bien al padre de Egtverchi, y


             puedo decirte que se parece poco a ellos, y menos aún

             a un ser humano. ¿Es que nada de lo que ha ocurrido

             en la pasada hora te ha hecho mudar de parecer?


               - Oh, no ‐ dijo Liu con calor, tendiendo las manos al

             jesuita ‐. Ramón, tú, como yo, le has oído hablar; le has


             cuidado conmigo... y sabes que no es un simple animal.

             Cuando quiere razona con gran brillantez.

               -  Tienes  razón,  no  es  momento  de  bizantinismos ‐


             terció Michelis volviéndose y mirando a Liu con ojos

             fatigados, sorprendentemente doloridos ‐. Pero no hay

             modo  de  dialogar  con  Ramón.  Cada  vez  anda  más


             abstraído en no sé qué esotéricas torturas teológicas de



                                                                                                        201
   196   197   198   199   200   201   202   203   204   205   206