Page 203 - Un caso de conciencia -James Blish
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- Tal vez yo sea un ingenuo. No soy biólogo, y menos
todavía especialista en psicometría. Pensé que a estas
alturas estaría en condiciones y resulta que no es así.
En consecuencia, me temo que Ramón gana por
defecto. El comité de inspección aceptará al litino tal
como es y, evidentemente, los resultados no pueden
ser buenos.
Lo mismo opinaba Ruiz‐Sánchez, sólo que él no lo
hubiera expresado de aquella forma.
- Lo echaré en falta si nos abandona ‐ dijo Liu con
ambigüedad, pese a lo cual quedó claro que no
pensaba en Egtverchi ‐. Atiende, Mike, ya sé que tienes
razón y que a largo plazo no hay otra solución que la
de soltarle. Es un ser muy inteligente, qué duda cabe.
Y ahora caigo en que incluso este silencio no es la
reacción natural de un animal desprovisto de recursos
internos. ¿Podemos ser útiles en algo?
Ruiz‐Sánchez se encogió levemente de hombros. No
tenía nada que decir. La reacción de Michelis ante la
perorata memorística y la falta de respuestas por parte
de Egtverchi había sido, ciertamente,
desproporcionada a la luz de la situación real. En
buena medida era fruto de la propia frustración de
Michelis ante el equívoco desenlace de la expedición a
Litina. A Michelis le gustaban las cosas claras y,
evidentemente, creyó muy de veras que la maniobra de
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