Page 282 - Un caso de conciencia -James Blish
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que tenia todo el aspecto de una floresta en pequeña
escala. Liu había dispuesto sobre unas mesillas
«jardines japoneses» con genuinos árboles Ming y
cedros enanos. De un vulgar trozo de leño tallado con
exquisito gusto, Liu había hecho una lámpara oriental.
Cestas de mimbre a modo de macetas, situadas al nivel
de la vista, circundaban toda la estancia. En su interior,
formando un denso manto vegetal, brotaban la yedra,
el cordobán, el árbol del caucho, el filodendro y otras
especies no florales. Detrás de las macetas de fibra
vegetal se elevaba hasta el techo un espejo de una sola
pieza quebrado sólo por la composición de Klee que
ocultaba la telepantalla. El tema del cuadro, compuesto
en buena parte a base de ángulos sueltos y jeroglíficos
mayas semejantes a símbolos matemáticos, era un
placentero foco de aridez por el que Liu había pagado
una fuerte sobreprima, ya que las «coberturas» de los
valores públicos de la QBC eran en su mayor parte
Sargents y Van Goghs. Por otro lado, como las luces
estaban disimuladas detrás de las cestas, la pieza
producía un efecto de exuberancia extraterrestre que
sólo con grandes dificultades podía ser contenida en
tan estrechos limites.
- Entiendo lo que quiere decir ‐ dijo por último
Michelis ‐. Pero no sé cómo explicarlo. Déjame pensar
un momento. Entretanto, ¿por qué no preparas algo de
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