Page 332 - Un caso de conciencia -James Blish
P. 332
- Esta es la razón ‐ dijo Chtexa ‐. Su amigo Cleaver
está talando el Arbol de las Comunicaciones.
En el piso de Michelis dominaba una atmósfera de
abatimiento. A medida que se aproximaba la hora
señalada para la aparición de Egtverchi en la pantalla
se hacia más evidente que sus apreciaciones en torno a
la impotencia de las Naciones Unidas eran correctas.
Egtverchi no se había mostrado abiertamente
triunfalista, pese a que había quedado expuesto a la
tentación a raíz de diversas entrevistas periodísticas.
Pero había dejado trascender inquietantes
insinuaciones acerca de ambiciosos planes que tal vez
decidiera poner en práctica con motivo de su próxima
aparición en la telepantalla.
Ruiz‐Sánchez no sentía el menor deseo de
contemplar la emisión, pero debía aceptar el hecho de
que no podía hacer caso omiso de ella ni apartar los
indicios que pudiera ofrecer. Hasta el momento nada
de lo que había llegado a sus oídos le orientaba gran
cosa, pero siempre cabía la pequeña posibilidad de que
surgiera alguna novedad.
En el ínterin, subsistía el problema de Cleaver y de
sus compañeros de misión. Por más vueltas que le
diera, no podía olvidar que eran seres humanos, y que
si acataba la orden de Adriano VIII y la llevaba a la
332

