Page 180 - Limbo - Bernard Wolfe
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la  almohada  y  salió  fuera,  pensando  que



            necesitaba un poco de aire. Luego caminó hacia el


            avión quirófano —estaba bastante alejado, todos


            estaban              cuidadosamente                        dispersados—,                      y


            descubrió que no había nadie en él.



                  Subió al avión y merodeó unos momentos por


            él. Sólo por hacer algo comprobó cuantas cápsulas


            de  energía  atómica  había...  varias  docenas,  lo


            suficiente                  como               para             mantener                   en


            funcionamiento  todos  los  motores  del  avión


            durante dos o trescientos años. Pasó a la cabina y


            conectó la puesta en marcha, sólo por distraerse.



                  Un momento más tarde, sin nada en su mente,


            despegó.  Automáticamente,  puesto  que  todo  lo


            que le producía náuseas estaba al norte y al oeste,


            giró hacia el sur y hacia el este.



                  Ni un minuto demasiado pronto. Hablemos de


            la mano del destino. Miró su reloj y vio que eran


            las  3:29.  Luego  se  dio  cuenta  de  que  EMSIAC


            estaba cliqueteando en la sala de comunicaciones.


            El  cliquetear  se  mezclaba  con  otro  sonido  más


            ominoso: el ronco sonar de una sirena que era la


            señal de alerta roja. Se dio cuenta de que llegaba


            pruduciéndose  desde  hacía  varios  minutos,



            simplemente él no lo había registrado.


                  Puso  los  controles  en  vuelo  automático,  se


                                                                                                      180
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