Page 238 - Limbo - Bernard Wolfe
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amputaciones. Eran voluntarias. Ese era el horror.



            Pero un horror aún más estremecedor y oscuro


            residía en el hecho de que no se podía atrever a


            enfrentarse  a  él,  su  memoria  había  intentado


            congelarse  profundamente  desde  el  momento


            mismo  en  que  Theo  lo  había  planteado,  desde


            entonces cada ansioso recuerdo tenía que abrirse


            camino con uñas y dientes...



                  Y  en  la  fracción  de  segundo  en  que  se  dio


            cuenta de todo esto, se dio cuenta también de algo


            más. No había soñado la voz de Vishinu. Estaba


            en  la  habitación,  se  había  filtrado  en  su  sueño


            desde aquella habitación, estaba allí con él ahora.



                  Se  sentó  en  la  cama.  Vishinu  estaba  en  la


            pantalla  de  la  televisión,  a  tamaño  natural,  el


            rostro impasible, masivo, siendo entrevistado por


            un locutor que estaba casi al borde de la histeria.



                  —Hermano Vishinu, seguramente no


                  pretenderá usted implicar...


                  —Yo  no  implico  nada  —dijo  Vishinu


            seriamente—.  Lo  digo  de  forma  clara.  Este



            crucero  no  tenía  una  finalidad  atlética,  el


            atletismo era sólo un pretexto, se trataba de una


            inteligente maniobra imperialista.


                  —Pero Hermano Vishinu, ¿cómo puede usted



            saberlo? Quiero decir, esa información, si se trata

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