Page 436 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 436

pena preocuparse por eso tan sólo si yo pudiera



            proporcionarle  a  esta  máquina  robot  una


            preferencia  estadística  hacia  una  turbulencia


            indefinida  en  los  asuntos  humanos  y  una


            revulsión estadística hacia todos los Leviatanes.


            Pero no sabía qué senderos corticotalámicos tenía


            que alterar a fin de producir este efecto... ¿en qué


            zonas  de  Brodmann  podía  encontrar  uno  la



            agresividad, en qué centros corticales el siísmo y


            el reflejo de asentimiento?


                  Durante tres horas mis dedos estuvieron en el


            interior del cráneo de Caradeniño, hormigueando


            de frustración. No soy un científico, un artista, un


            auténtico  sabio.  Soy  solamente  un  sastre  de



            protoplasmas, trabajando con aguja y tijeras sobre


            los  tejidos  humanos.  Las  únicas  cosas  que


            quirúrgicamente vale la pena hacer, yo no puedo


            hacerlas.



                  Ni siquiera sé dónde hundir mi escalpelo en


            Helder  para  esos  ronquidos.  Excepto  en  su


            garganta (1).


                  La Tercera Guerra Mundial, esto está claro, es


            la primera guerra auténtica que hayamos tenido


            jamás.  La  esencia  de  la  belicosidad.  La  guerra



            llevada  por  primera  vez  desde  el  reino  de  lo


            conceptual a lo largo de todo el camino hasta el


                                                                                                      436
   431   432   433   434   435   436   437   438   439   440   441