Page 500 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 500
cuando la invitó casualmente a pasarse cuando
quisiera por su casa a tomar unas copas, se
presentó con dos maletas. Y luego sonrió. Había
algo ultrajantemente divertido en la inversión de
los roles aquí; se estaba quejando de la
embrutecedora actitud de las mujeres hacia el
sexo exactamente igual que, durante siglos, las
mujeres se habían quejado acerca de la
embrutecedora actitud de los hombres...
—Creo que me gustaría saber tu nombre —
dijo.
—Neen.
—El mío es Lazarus. Doctor Lazarus.
—Lo sé. El recepcionista del Gandhiji me lo
dijo.
—¿Qué más cosas te dijo?
—No mucho. Sólo que eres algo así como una
especie de médico. A juzgar por tus ropas y tu
equipaje, has estado aparentemente alejado de la
Franja por algún tiempo. Y, a juzgar por las
preguntas que haces, no estás muy familiarizado
con lo que ha estado ocurriendo en los últimos
años. Al menos, no pareces estarlo.
—Aquella peculiar, maliciosa mirada volvió a
aparecer en su rostro.
500

