Page 904 - Limbo - Bernard Wolfe
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de todos modos su ración de dolor, era una mujer
normal, mucho más normal que él mismo. Pero
no era necesario que ese dolor fuera tan
perversamente infligido: no quería ser
proporcionador de sufrimientos. El amor no tiene
por qué ser una continuación de la política a
través de otros medios. Para él, aquel juego había
sido ya jugado y descartado. Intentaría... Sí dejaba
de alejarse de ella de tanto en tanto, si evitaba las
largas separaciones... ¿Era eso lo mejor que podía
esperar para emerger cruzando las barricadas?
Quizá. Pero había barricadas y barricadas.
Algunas recias como fortalezas, como murallas,
otras que podían ser abatidas y dominadas con un
fácil esfuerzo. Barricadas que podían ser
disminuidas, de modo que pudiera emergerse
más fácilmente. Si los peores demonios creadores
del tono en la cabeza estuvieran ligeramente irás
controlados...
El sol era feroz, cegador, todo pura luz, sin
perspectiva. Estrellándose como una luz celeste
sobre su cráneo, para disipar los vapores fétidos
del templo‐caverna e iluminar finalmente sus
secretos encapsulados, la burla definitiva: ¡la
caverna estaba vacía! No había allí viejas brujas
dominadas por las drogas, arrancando al
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