Page 1357 - Anatema - Neal Stephenson
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La praxis que se usase para activar los MT sería
avanzada, posiblemente un prototipo. Tendría que estar
disfrazada de algo inocuo. Alguien como Emman tendría
que manejarlo. Y él recibía órdenes, presumiblemente, del
Panjandrum de más alto nivel de la delegación. No sería
Ignetha Foral. Había venido por asuntos del linaje, de eso
no tenía ninguna duda. Independientemente de su título
y sus responsabilidades en el Poder Secular, ella y su
primo, o lo que fuese Magnath, no habían ido hasta allí a
satisfacer los caprichos del Panjandrum que más
recientemente hubiese ganado la supremacía en la infinita
pelea de payasos que era la política secular.
¿Los Foral sabían lo de fra Jad? ¿Habían colaborado con
él? ¿Habían trazado el plan juntos durante nuestra
estancia en Elkhazg?
Había tanto en lo que pensar que mi mente se cerró, y
durante la siguiente media hora básicamente lo que hice
fue recibir nuevas sensaciones. Me había convertido en el
motucaptor del artesano Flec: todo ojos, nada de cerebro.
Con mi OjoDeÁguila, mi ManoFirme y mi DinaZoom
observé y registré estúpidamente nuestra salida del
hospital. Aparentemente el papeleo era uno de esos
atractores próticos que permanecían iguales en todos los
cosmos. Nos dejaron al cuidado de un pelotón de cinco
troänos con tubos en la nariz, vestidos de la misma forma
que los matones que nos habían atacado, a Jad y a mí, en
mi sueño, alucinación o encarnación alternativa en el
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