Page 1384 - Anatema - Neal Stephenson
P. 1384
concentos. Vale. La cosa está bajo control, ¿no? No hay
mucho que puedan hacer los avotos si no tienen nada, ni
disposines, ni más herramientas que rastrillos y palas.
Además los vigila la Inquisición. Ahora están realmente
bajo el control del Poder Secular… hasta dos milenios y
medio más tarde, cuando resulta que gente lo
suficientemente inteligente encerrada en riscos sin nada
que hacer excepto pensar puede inventar formas de praxis
que no requieren herramientas y que por esa razón son
más aterradoras. Así que tenemos el Tercer Saqueo… el
peor de todos, mucho más brutal que los anteriores.
Setenta años después se reestablece el mundo cenobítico.
Pero tienes que plantearte la pregunta evidente de…
—¿Qué les permitieron? —dijo Emman, completando la
frase—. ¿Cuáles fueron las excepciones?
Luego silencio, roto sólo por las incoherencias que
surgían del distorsionador. Cada uno esperaba que el otro
prosiguiese… que respondiese a la pregunta. Yo esperaba
que él lo supiese… y que fuese tan comunicativo como
para compartirlo conmigo. Pero por la expresión de su
cara quedó claro que ése no era el caso.
Así que tenía que seguir la lógica yo mismo. Por suerte,
Magnath e Ignetha Foral escogieron ese momento para
acercarse al borde del agua… ya que había quedado claro
que algo estaba a punto de pasar. Los miré y Emman Beldo
los miró conmigo.
—Ellos —dijo.
1384

