Page 1388 - Anatema - Neal Stephenson
P. 1388

marcha  fúnebre  muy  lenta  y  adusta.  Costaba  saber  si


          reflejaba  la  cultura  urnudana  o  era  una  especie  de

          recordatorio  de  que  los  cuatro  que  había  en  aquellos

          ataúdes  habían  matado  a  muchos  Geómetras  y  que  era


          mejor que lo tuviésemos en mente antes de ponernos a

          honrarlos.

            Casi surtió efecto. Empecé a sentirme culpable de haber


          llevado a los valleros hasta la Daban Urnud. Luego eché un

          vistazo  al  ataúd  que  tenía  junto  a  las  rodillas  y  me

          pregunté quién de esa nave había disparado por la espalda


          a la esposa de Jules. ¿Quién había dado la orden de enviar

          la barra a Ecba? ¿Quién era responsable de la muerte de


          Orolo? ¿Esa persona estaba de pie junto al estanque? Eran

          unas  ideas  impropias  durante  una  conferencia  de  paz.

          Pero  tampoco  habrían  sido  necesarias  de  no  habernos


          estado matando mutuamente.

            Los  soldados  llevaron  muy  lentamente  los  ataúdes  de


          Osa,  Esma,  Vay  y  Gratho,  con  una  pausa  entre  pasos

          durante unos compases. Mi mente vagó, como me sucedía

          siempre durante los autos largos, y me descubrí pensando


          en esos cuatro valleros, recordando la primera impresión

          que me causaron en Mahsht, cuando estaba arrinconado y

          todavía  no  comprendía  quiénes  eran.  Las  escenas


          regresaron a mi cabeza como un motus: Osa en equilibrio

          sobre una pierna en la esfera que me protegía, rechazando

          atacantes a patadas. Esma bailando por la plaza hacia el


          francotirador  mientras  Gratho  usaba  su  cuerpo  como



                                                                                                        1388
   1383   1384   1385   1386   1387   1388   1389   1390   1391   1392   1393