Page 642 - Anatema - Neal Stephenson
P. 642
intenté sentarme de tal forma que no tuviese un motus
justo delante. Aun así, cada vez que la emisión cambiaba
de escena, los ojos se me iban. Era como un mono subido
a un árbol, prestando atención a lo que fuese que se
moviese rápido en mi entorno.
Nos sentamos en una esquina, pedimos comida y
hablamos en voz baja. La sala, que había enmudecido a
nuestra entrada, se descongeló lentamente y se restableció
el murmullo normal de la conversación. Se me ocurrió que
no deberíamos haber escogido mesa en una esquina
porque nos impediría levantarnos rápido si había
problemas.
Echaba mucho de menos a Lio. Él habría valorado la
amenaza, de haberla, y pensado cómo contrarrestarla. Y
habría podido equivocarse por completo, como le había
pasado con Estemard y su arma. Pero al menos él se habría
ocupado de esas cuestiones, dejándome a mí libertad para
preocuparme de otras.
Pongamos a Sammann como ejemplo. Cuando se unió a
nosotros, me alegré de su compañía, ya que sabía muchas
cosas que yo desconocía. Lo que estaba bien cuando
estábamos los cuatro acampados junto a un lago. Pero, una
vez inmersos en el mundo secular, recordaba el antiguo
tabú que impedía el contacto entre avotos y Ati, un tabú
que no podríamos haber violado de forma más flagrante.
¿Esa gente lo conocía? Si era así, ¿comprendía a qué se
debía en su origen? En otras palabras, ¿estábamos
642

