Page 643 - Anatema - Neal Stephenson
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agitando recuerdos y despertando antiguos terrores? ¿La
policía nos protegería de una multitud… o se uniría a ella?
Ganelial Crade se puso a localizar a sus hermanos de la
zona en el cismex. Nos molestaba, y cuando se dio cuenta
de que le mirábamos mal se marchó a una mesa libre. Le
pedí a Sammann si podía buscar información sobre el
cenobio de la torre de vigilancia y se puso a mirar en el
cismex mapas y fotos de satélite mucho mejores que los
almacenados en la cartabla. Yo rara vez había visto algo
igual, que era más o menos lo que los primos podían ver
de Arbre desde su nave. Eso respondía a una pregunta que
me incordiaba desde la mañana anterior.
—Eh —dije—, creo que Orolo miraba imágenes como
ésas. Colgó algunas de la pared de su celda.
—Qué pena que no me lo hayas dicho antes —dijo
Sammann cortante. No por primera vez, tuve la impresión
de que los avotos éramos niños y que los Ati, lejos de ser
una casta de servidores, eran nuestros cuidadores. Estuve
a punto de disculparme. Luego tuve la impresión de que,
una vez que empezase a disculparme, ya no podría parar.
No sé cómo pero logré reprimir la vergüenza antes de que
alcanzase la fase «barro en la cabeza».
(En el motus: un antiguo edificio volando por los aires;
gente celebrándolo.)
—Vale, bien, ahora que lo mencionas, fra Jad se aseguró
de que yo me las llevara —dije, y saqué del bolsillo los
fototipos del gran agujero en el suelo. Los puse sobre la
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