Page 755 - Anatema - Neal Stephenson
P. 755
Era por eso que Alwash —el extraño grandullón— me
había dado su ropa. Intentaba evitar el fin del mundo.
Kelx era la contracción en orto de «lugar triangular». Los
triángulos formaban parte de la iconografía de ese credo.
En la historia que acabo de contar hay tres personajes
principales: el Condenado, el Magistrado y la Inocente. El
Condenado representa un principio creativo pero
imperfecto. El Magistrado representa el juicio y la bondad.
La Inocente es la inspiración capaz de redimir al
Condenado. Considerados individualmente, a cada uno le
faltaba algo, pero como tríada nos creaban a nosotros y
creaban nuestro mundo. Los debates sobre la naturaleza
de esa tríada habían sido la causa de cien guerras, pero en
cualquier caso todos creían en una interpretación u otra de
la historia básica. En aquel momento histórico, la religión
kelx se encontraba básicamente bajo la bota de otras
confesiones y se había vuelto especialmente amarga y
apocalíptica. La premisa de la fe era que tarde o temprano
el Magistrado tomaría una decisión, y por tanto los
magísteres, sus clérigos, podían soliviantar
emocionalmente a su rebaño, cuando fuese necesario,
afirmando que el juicio estaba cerca.
El sermón de aquel día fue de ésos. Los kelxeros no
celebraban largas ceremonias complejas como los
bazianos. El oficio consistió en una arenga de magíster
Sark, seguida de entrevistas con los kelxeros, seguidas de
otra arenga. Quería saber lo que los hombres presentes en
755

