Page 754 - Anatema - Neal Stephenson
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lleno de guerras, crímenes y crueldad como aquel en el
que ellos vivían. Que se aplazara su ejecución dependía de
la bondad del mundo que hubiese inventado el
Condenado. Si los distintos problemas de ese mundo no
alcanzaban un fin satisfactorio durante la sesión del día
siguiente, sería ejecutado a la puesta de sol.
Al día siguiente, el Condenado intentó satisfacer al
Magistrado y avanzó un poco, pero al hacerlo introdujo
nuevos problemas y creó personajes no menos
moralmente ambiguos que los primeros. El Magistrado no
halló razones suficientes para ejecutarle y, por tanto,
continuó con el caso al día siguiente, y al siguiente y al
siguiente.
El mundo donde yo vivía con Jesry, Lio, Arsibalt, Orolo,
Jad, Ala, Tulia, Cord y todos los demás era precisamente
el mundo creado día tras día en la mente del Condenado,
sentado en la sala. Tarde o temprano el Magistrado
emitiría su juicio final. Si a él ese mundo, el nuestro, le
parecía equilibrado, un lugar decente, dejaría vivir al
Condenado y nuestro mundo seguiría existiendo en su
mente. Si nuestro mundo, en general, sólo reflejaba la
depravación del Condenado, el Magistrado le haría
ejecutar y nuestro mundo dejaría de existir. Nosotros
podíamos mantener al Condenado con vida y preservar
nuestra existencia y la de nuestro mundo si luchábamos
en todo momento por convertirlo en un lugar mejor.
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