Page 868 - Anatema - Neal Stephenson
P. 868
Al acercarnos y oler la cena, recordé que al día siguiente
debía enviar un mensaje a mis amigos. Pero no era el
momento adecuado para plantearlo y, por tanto, decidí
mencionarlo a la mañana siguiente.
Había pensado que obligaría a Orolo a tomar una
decisión, pero tan pronto como se lo expliqué dijo algo
que, una vez expresado, resultó vergonzosamente
evidente: la fecha límite de tres días era totalmente
arbitraria y, por tanto, la única opción razonable era
descartarla sin volver a mencionarla. Llamó a fra
Landasher, quien propuso invitar a mis amigos al cenobio
y permitirles alojarse allí todo el tiempo necesario. Me
conmocionó, hasta que recordé que allí las cosas se hacían
de otra forma y que Landasher no se debía a nadie
excepto, posiblemente, a la tación propietaria de Ecba. A
continuación tuve la seguridad de que mis cuatro amigos
no tendrían el más mínimo interés en alojarse en aquel
lugar. Pero un par de horas más tarde, cuando atravesé la
puerta y llegué al puesto de recuerdos para explicarles la
situación, aceptaron por unanimidad y sin discusión. Lo
que me puso algo nervioso, por lo que los acompañé a la
cala y los ayudé a desmontar el campamento. Aproveché
la tarde para darles una lección rápida de etiqueta
cenobítica. Me preocupaba especialmente que Ganelial
Crade fuese a predicarles. Pero, empezando por Yul,
seguido rápidamente por los otros, se rieron de mí por
868

