Page 889 - Anatema - Neal Stephenson
P. 889

Así que les habíamos retrasado unos minutos. Pero todos


          sentíamos desesperadamente que nos faltaba tiempo. De

          pronto  había  media  docena  de  escaleras…  todas  de

          tamaños  diferentes,  todas  fabricadas  de  madera.  Los


          orithenanos se pusieron a atarlas para montar un andamio

          junto  a  la  sonda,  por  el  lateral  que  parecía  tener  una

          especie  de  escotilla.  Cord  subió  y  encontró  la  forma  de


          colocarse  sobre  una  escalera  situada  horizontalmente.

          Mirándola me sentí orgulloso. La situación era en muchos

          aspectos apabullante. Quizá Cord se sentía apabullada por


          la  situación.  Pero  después  de  todo  la  sonda  era  una

          máquina.  Tenía  claro  cómo  funcionaba.  Y  mientras  se


          concentrase en ese hecho, nada más importaba.

            —¡Háblanos! —le gritó Sammann, mirando la pantalla de

          su cismex para encuadrarla.


            —Veo  lo  que  claramente  es  una  escotilla  que  puede

          abrirse          —dijo—.             Trapezoidal,                con        las       esquinas


          redondeadas. Mide dos pies de ancho en la base. Uno y

          medio  en  la  parte  superior.  Cuatro  de  altura.  Es  curva

          como el fuselaje. —Ejecutaba una especie de danza porque


          bajo sus pies todavía seguían improvisando el andamio…

          Cord estaba encajada entre dos travesaños y la escalera no

          dejaba de moverse. Ella misma proyectaba sobre lo que


          quería ver tantas sombras entrecruzadas que se sacó del

          chaleco una linterna frontal, la encendió y recorrió con el

          haz la superficie rayada y quemada de la sonda.







                                                                                                          889
   884   885   886   887   888   889   890   891   892   893   894