Page 904 - Anatema - Neal Stephenson
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—¡Evacuad! —dijo.
A Ganelial Crade no le hizo falta oírlo dos veces. Se metió
en la cabina del transbor y arrancó. Sur Maltha y una de
sus ayudantes se subieron a la parte de atrás con la «baja».
Yo decidí acercarme primero a la sonda, para asegurarme
de que mis amigos hubiesen recibido el mismo mensaje…
y para dar prisa a Orolo si decidía ponerse tonto. Por toda
la plaza los soldados agitaban los brazos dirigiendo a los
avotos hacia la base de la rampa. El transbor de Gnel se
acercaba a ella muy despacio, parando de vez en cuando
para recoger a algún avoto lento. El vehículo de Yul había
empezado a imitarlo y me alegró ver que Cord iba en el
asiento delantero. Pero la rampa ya estaba bloqueada por
peatones, así que los vehículos no podían avanzar más
rápido que la persona más lenta.
—¡Muévanse! ¡Muévanse! —gritaba alguien. Un oficial
se había quitado el casco, que les diesen a las infecciones
alienígenas, y se había puesto a gritar por un
amplificador—: ¡Si podéis correr, hacedlo! ¡Si no podéis,
subid a un camión!
Acabé el último con Sammann y Orolo. Corrimos hacia
la rampa. Le dirigí una mirada inquisitiva a Sammann. Se
encogió de hombros.
—Han bloqueado el Ret en cuanto han llegado —dijo—.
Y yo no puedo captar sus transmisiones.
Así que miré a Orolo, que mientras corría miraba al cielo.
—¿Crees que viene algo más? —pregunté.
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